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Inauguració / Inauguración / Opening

03/10, 19.30h

Balcó Foyer del Gran Teatre del Liceu

 

Exposició / Exposición / Exhibition

03.10 – 04.11.2019

 

Enguany, el llibre Temporada d’òpera d’Amics del Liceu serà il·lustrat per l’artista Alfons Borrell.

Per tal de fer la presentació d’aquestes obres de contingut operístic, la Galeria Joan Prats i els Amics del Liceu us convidem a la inauguració de l’exposició de dibuixos sobre les 10 òperes de la temporada del Liceu 2019-20.

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Este año, el libro Temporada d’òpera de Amics del Liceu estará ilustrado por el artista Alfons Borrell.

Para presentar estas obras de contenido operístico, la Galería Joan Prats y Amics del Liceu os invitamos a la inauguración de la exposición de dibujos sobre las 10 óperas de la temporada del Liceu 2019-20.

 

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This year, the book Saison of opera from Amics del Liceu will be illustrated by artist Alfons Borrell.

To present the artworks of operatic content, Galeria Joan Prats and Amics del Liceu would like to invite you to the opening of the exhibition of drawings about the 10 operas of the saison 2019-20 of the Liceu.

 

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08.06.2019 – 31.10.2019

Museu d’Art Contemporani d’Eivissa

 

Juan Uslé

Inauguración el viernes 7 de junio de 2019 | Sala de Armas del MACE

Colaboran: Conselleria de Cultura del Govern Balear y AmicsMACE

 

Juan Uslé I Carbón y Maculares I 2011 – 2018 I Cartulina y técnica mixta I 56 x 71,2 cm. I Foto: Sergio Belinchón

 

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The Lisbon Totem #3, 2017

Inauguración: 26.9, 19 h

Exposición octubre – noviembre

 

Nos complace anunciar la primera exposición de Pedro Cabrita Reis en nuestra galería, en la que mostraremos un conjunto de obras recientes, con escultura, pintura y fotografía.

 

El trabajo de Cabrita Reis incluye una gran variedad de medios, desde fotografía y dibujo hasta pinturas y esculturas a gran escala, compuestas por materiales industriales, a menudo recuperados, como en el caso de la obra Floresta, 2017, que presentamos en la exposición, y que llegan a tener frecuentemente dimensiones arquitectónicas. En esta muestra encontraremos obras realizadas con diferentes materiales como acero, madera, aluminio, cristal, esmalte, bronce o acrílico. En palabras del artista “Todo lo que existe es materia que puede ser utilizada en la construcción de una obra de arte”, por tanto, no establece jerarquías entre los objetos y materiales con los que trabaja. Para Cabrita Reis, el material es la mirada y el pensamiento, que todo lo transforman.

 

Su obra investiga los límites entre arquitectura, escultura, pintura y fotografía, pese a que Cabrita Reis se considera a sí mismo ante todo como pintor. Su obra es tridimensional, a menudo de una manera muy personal, y pretende alterar, definir o cuestionar los límites del espacio. Su significado permanece misterioso y fascinante, el pensamiento toma forma en la materia, para llegar al espectador, provocando nuevas preguntas, vinculándose con su imaginación y con su experiencia.

 

Pedro Cabrita Reis comenzó su carrera en la década de los ochenta, como uno de los artistas más destacados de su generación, introduciendo un universo de referencias arcaicas y míticas, de memoria colectiva y revelación individual. Su obra tuvo un gran impacto en la cultura portuguesa e internacional, incorporando, en la herencia moderna más radical, la posibilidad de volver a disciplinas artísticas tradicionales: dibujo, pintura, escultura.

Aïda Andrés Rodrigálvarez & Pablo del Pozo

JOAN PRATS warehouse, Passatge Saladrigas 5, Barcelona

Con cita previa al 932 160 284

Exposición: 05/09/2018 – 26/10/2018

 

En el marco de artnou, Galeria Joan Prats presenta el trabajo de dos jóvenes artistas, Aïda Andrés Rodrigálvarez (Barcelona, 1985) y Pablo del Pozo (Badajoz, 1994).

 

Sus trabajos tratan la relación que se establece entre el individuo y el espacio que le rodea desde un punto de vista cotidiano. El territorio y la nostalgia, la búsqueda de un refugio, el paso del tiempo son temas importantes en su obra, junto con el medioambiente. Mostraremos instalaciones de los dos artistas, obras realizadas a partir de objectos encontrados y de materiales expuestos a los elementos.

 

Aïda Andrés Rodrigálvarez se interesa por la huella que la luz, el entorno y el paso del tiempo retienen sobre el papel. Las técnicas de la litografía y la fotografía estenopeica le permiten trabajar con una temporalidad dilatada, además de investigar el color. En su práctica artística, papel y tejidos son dejados a merced de los elementos, deveniendo así materiales fotosensibles.

 

Por su parte, las obras de Pablo del Pozo tienen un marcado carácter autobiográfico, vinculado a las experiencias y vivencias del artista. El sentimiento de pertenencia a un lugar, el desplazamiento y la nostalgia son temáticas que le preocupan. A partir de las características propias de los materiales que utiliza (barro, escayola, pigmentos y también objetos recuperados), busca hablar de la precariedad de la vida, generando así una reflexión en torno a la realidad cotidiana.

 

Aïda Andrés Rodrigálvarez vive y trabaja en Barcelona. Ha realizado el máster de producción e investigación artística (2015-6). Se licenció en Bellas Artes por la Universitat de Barcelona (2014) y en Arquitectura por la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona (2010). Ha expuesto individualmente en la Fundació Arranz-Bravo de L’Hospitalet de Llobregat (2017), en la Acadèmia de Belles Arts de Sabadell (2016) y en Tinta Invisible, Barcelona (2014). Ha recibido varios reconocimientos como las becas del Institut Ramon Llull para la bienal Jeune Création Européenne, de producción Felicia Fuster (2018), Guasch-Coranty  (2016) y el premio Arranz-Bravo (2017)

 

Pablo del Pozo vive y trabaja en Barcelona. Es graduado en Bellas Artes por la Universitat de Barcelona (2017). Ha sido seleccionado en la Biennal de Valls, Premi Guasch-Coranty (2017), por lo que expondrá en el Centre Tecla Sala de L’Hospitalet de Llobregat (julio, 2018), y también  por la Bienal Jeune Création Européenne (2017-9) con exposiciones en museos de diversas ciudades europeas: Montrouge, Francia (2017); Hjørring, Dinamarca; Cēsis, Letonia; Cluj, Rumanía (2018); Como, Italia; Figueres y Amarante, Portugal (2019). También recibió el premio de creación de la Sala d’art Jove de la Generalitat (2017), por lo que participará en la exposición en dicha sala en junio de 2018.

Alfons Borrell

Nos complace anunciar la nueva exposición de Alfons Borrell en la Galería Joan Prats, el próximo jueves 15 de diciembre.

 

Tras la exposición que le dedicó el pasado 2015 la Fundació Miró, que recogía sesenta años de práctica artística, presentamos la obra más reciente de este creador singular, que concibe la pintura como un espacio de relación con el mundo y, a la vez, como un impulso, una emoción y que se ha mantenido alejado de las modas y las corrientes preponderantes a lo largo de su trayectoria.

 

Su obra se caracteriza por la importancia del color y se debate entre la sutilidad y la intensidad, entre la apertura hacia la naturaleza y el recogimiento introspectivo. Vinculado desde 1955 al lenguaje de la abstracción, ha sido influenciado en diferentes momentos de su vida por Anglada Camarasa y Brossa, dos artistas que, más allá de una estética, le aportaron una actitud vital y ética delante del arte. El trabajo de Borrell ha sido y es actualmente intenso y constante, moviéndose siempre en unos parámetros que va repitiendo con rigor y dedicación.

 

El color en la obra de Alfons Borrell es un agente invasor que se mueve y fluctúa, el artista lo define como una extensión de la persona, que te mimetiza con el entorno, “si caminas por un bosque lleno de abetos te vuelves verde, si pudieras sumergirte en el mar saldrías de color azul…” Afirma “me gustaría ser pintura”. Se trata de una visión propia del color y la pintura, ligada al concepto, al pensamiento, y también a la vivencia. Borrell utiliza solo cinco pigmentos extraídos de la tierra, verde, azul, naranja, ocre y gris; mientras que el blanco, de la superficie de la tela, emerge como una aparición de la luz.

 

A este trabajo del color, que ha utilizado reiteradamente por sus connotaciones simbólicas, se le suma la percepción de presencias y ausencias a partir de una particular experiencia de límites. En sus pinturas, líneas verticales recorren la superficie designando simbólicamente una presencia, líneas horizontales remiten al horizonte, y la imposibilidad de contener la materia de color, que, en ocasiones, desborda los márgenes marcados, nos muestra la experiencia de lo ilimitado.

 

La obra de Borrell pide una contemplación activa por parte del espectador, que establece una relación de tensión con las obras. Su experimentación no depende de códigos de interpretación o conocimientos previos sino que su pintura parece dirigirse directamente al observador, interpelándolo, pero dejando siempre un espacio de libertad como posibilidad para habitar su lenguaje.

 

Alfons Borrell (Barcelona, 1931) vive y trabaja en Sabadell. Tras una primera etapa de formación en la pintura figurativa, se inició en la abstracción en 1955, con obras próximas al informalismo. Alejado de la academia, formó parte del Grup Gallot, grupo iconoclasta y revolucionario vinculado a la pintura gestual. Esta experiencia radical le permitió encontrar su propio camino, de sobriedad y silencio, a lo largo de los 60. A partir de 1976, empezó a titular sus obras con la fecha exacta de su finalización, a modo de diario, el mismo año que participó en la colectiva Pintura 1, en la recientemente inaugurada Fundació Joan Miró de Barcelona, donde volvería a exponer en solitario dos años más tarde y, en 2015, con una gran retrospectiva. Entre las exposiciones en los últimos años, destaca la realizada en 2006 en el Centre Cultural Santa Tecla, L’Hospitalet de Llobregat, que itineró al Museu de Sabadell, la antológica de obra sobre papel realizada en 2011 en la Fundació Palau de Caldes d’Estrac y la realizada el mismo año en la Fundació Vila Casas. Ha participado en exposiciones colectivas en el MNAC, el Centre Cultural Tecla Sala, el MACBA, el CCCB y el Centre d’Art Santa Mònica, Barcelona, el Museo Rufino Tamayo, México DF, el Flanders Contemporary Art, Minneapolis, y el Museum of Contemporary Art, Filadelfia. En 2014 recibió el premio GAC, un galardón honorífico en reconocimiento a su larga trayectoria.

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Museo Reina Sofia. Edificio Nouvel

Colección 3.

La obra de Luis Gordillo (1934) nace de una compleja síntesis de elementos diversos, provenientes del informalismo, el arte pop y las corrientes geométricas, fuentes que alimentan su obra de manera simultánea e intencionalmente contradictoria. Su síntesis pictórica se presenta como la constante deconstrucción y reelaboración de una imagen que se reblandece, desinforma y confunde en su apariencia incompleta.

 

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The Trip, 2009-2010

Palos, Cuba, 1964

Vive y trabaja en Los Angeles

 

 

Enrique Martínez Celaya trabaja la pintura, que desarrolla desde la perspectiva del pensamiento científico, filosófico, poético e intelectual.

 

Su obra revela un interés constante en la experiencia y su representación, es una respuesta al mundo que le rodea, en especial a la naturaleza, al entorno del ser, y su percepción a través de temas que aparecen una y otra vez: el niño, el mar, árboles, montañas, animales, aves.

 

Enrique Martínez Celaya muestra en sus obras las posibilidades y las limitaciones de la propia representación. Sus pinturas son una vía poética que exploran nociones como el hermetismo, el simbolismo, el desplazamiento, la fragmentación, la integridad, el tiempo, la memoria y la identidad.

Firing Squad Wall, 2012

Rosario, Argentina, 1963

Vive y trabaja en Nueva York

 

 

Fabian Marcaccio ha sido uno de los pioneros de la pintura digital, en un intento de redefinir el género pictórico, ampliando sus parámetros temporales y espaciales, y rastrear la integración de lo que está hecho a mano y lo que está hecho a máquina.

 

En los noventa, trabajó la composición y la impresión digitales y, más adelante, la impresión en 3D, para crear obras pictóricas que denomina Paintants, neologismo a partir de las palabras inglesas pintura, painting, y mutante, mutant. Marcaccio considera la pintura como una constelación de contenido cambiante, que a veces toma forma de configuraciones en 3D, de animaciones o de arte ambiental.

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Barcelona, 1983

Vive y trabaja en Barcelona

 

 

Lola Lasurt centra su actividad artística en la pintura y el video, muchas veces a partir de procesos colaborativos que aportan, a sus trabajos de carácter personal, una proyección universal.

 

El trabajo sobre el ‘des-tiempo’, entendido como el análisis y el cuestionamiento de un periodo temporal anterior al propio, es uno de los ejes vertebradores de su obra que, frecuentemente, toma como punto de partida elementos de la cultura material y estética reveladores de pautas de comportamiento y parámetros ideológicos de una época determinada.

 

Sus obras giran en torno a las temáticas de la memoria y el olvido, de la nostalgia y de la necesidad de amnesia. Lola Lasurt se interesa por el tiempo histórico individual y su relación con las directrices de la cultura hegemónica y la construcción de símbolos colectivos.

Conquest Drawings, 2014

Gerona, 1982

Vive y trabaja en Barcelona

 

 

A partir del ejercicio del dibujo y la escritura, Alicia Kopf reflexiona en torno a temáticas aparentemente individuales que se han convertido en preocupaciones generacionales.

 

La dimensión expresiva de su obra se vincula a su formación en Bellas Artes y en Literatura Comparada, formación que le permite acercarse a temas tan diversos como la precariedad de la vivienda o la épica de las exploraciones polares desde una posición que combina admiración y distancia irónica.

 

La obra de Alicia Kopf parte de una metáfora, que le permite realizar un ejercicio de análisis que conducirá finalmente a diferentes asociaciones. De esta manera, en su proyecto Articantàrtic, a partir de la apropiación y reelaboración de documentos gráficos y narrativos de exploradores de los polos, Alicia Kopf convierte un relato histórico en un relato en primera persona sobre la resistencia, la obsesión y la idea de conquista.

Lliris blancs, 1988

Barcelona (1931-2005)

 

 

Joan Hernández Pijuan empezó a pintar en los años sesenta con un estilo próximo al expresionista. Sin embargo, a lo largo de los años setenta el espacio vacío empezó a ganar protagonismo en sus pinturas así como las figuras geométricas. Tal y como él mismo comentó `el espacio´ se convirtió en el objetivo de su obra: `diría que una preocupación constante es y ha sido encontrar un espacio como protagonista total del cuadro. (…) Un espacio como un elemento vivo del cuadro y no como un fondo sobre el cual uno dibuja o se sitúa.´

 

El paisaje de su infancia en la población de Folquer se convirtió en motivo pictórico en su edad adulta: Hernández Pijuan recurre al paisaje de su memoria para recrearlo de forma sintética en el cuadro.

 

El objetivo de este pintor nunca fue lograr una pintura descriptiva o narrativa, sino enfatizar a través del monocromo la técnica pictórica.

Vegetal animal, 2018-2020

Sevilla, 1934

Vive y trabaja en Madrid

 

 

Luis Gordillo inicia su trayectoria en los años cincuenta cuando viaja a París y entra en contacto con el arte europeo de entonces, en especial con autores como Wols, Dubuffet, Michaux y Fautrier. En sus primeras obras se puede apreciar la influencia del surrealismo y de Tàpies, para más tarde incorporar una iconografía que lo asocia a principios de los años 70 con el pop art.

 

Gordillo será uno de los pintores permanentemente renovadores del lenguaje pictórico y uno de los artistas que a principios de los setenta reintroducirá la figuración. Es asimismo en ese momento cuando empieza a trabajar con imágenes fotográficas que introduce de una forma u otra en el proceso de creación de sus pinturas.

 

Tanto la idea de proceso y de construcción continua como los recursos de acumulación son elementos que incorporará en su obra de forma permanente.

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Port de Sagunt, Valencia, 1955

Vive y trabaja entre Nueva York y Saro (Cantabria)

 

 

La trayectoria de Victoria Civera se inició en los años setenta, trabajando principalmente el fotomontaje. A lo largo de la década siguiente se centró en la pintura, en un primer momento abstracta, aunque luego incorporó la figuración. Es a mediados de esta década cuando Victoria Civera se traslada a Nueva York e incluye fotografía y escultura a su práctica artística, y se produce un cambio en su obra, que deviene más introspectiva.

 

Por la iconografía de su obra, centrada en el universo femenino, y por su contenido onírico, Victoria Civera ha conseguido un lenguaje personal y repleto de matices. Se ha movido entre las piezas de gran escala, en las cuales opta por materiales industriales, y piezas de una poética comedida y sugerente, incorporando a menudo objetos de la vida doméstica.

Alfons Borrell

Barcelona, 1931

Vive y trabaja en Sabadell

 

Alfons Borrell es uno de los más destacados representantes de la abstracción lírica en Cataluña.

 

Tras frecuentar el estudio de Anglada Camarasa y estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona, Alfons Borrell inició su trayectoria pictórica en los años cincuenta, dentro de la figuración en un primer momento. Su obra evolucionó hacia el expresionismo abstracto y, ya en la década de los sesenta, hacia la pintura gestual.

 

A mediados de los setenta desarrolló el estilo que le es propio, desligado de etiquetas, caracterizado por un monocromatismo sobrio que se desvinculaba conscientemente de la corriente matérica del informalismo. En su pintura, el color se impone a la forma, a partir de un lenguaje que renuncia a cualquier ansia referencial y que busca la contención y el rigor.

Bucarest, Rumanía, 1955

Vive y trabaja en Nueva York

 

Las pinturas de Lydia Dona poseen múltiples referencias a la ciudad y al entorno urbano. Así, a través de los tubos, tornillos y otros objetos que Lydia Dona superpone a las manchas de color, sus pinturas se revelan como imágenes de un enorme engranaje sin presencia humana.

 

El fondo de sus cuadros podría remitir a la herencia de la abstracción americana de Pollock o Clyfford, pese a que los colores se distancien de aquellos por su luminosidad. No obstante, a este fondo se le yuxtaponen las imágenes mecanicistas y deshumanizadas que encontramos en las primeras vanguardias.

 

Lydia Dona mantiene en su obra el conflicto permanente entre la abstracción urbana con su ritmo bullicioso y el microcosmos que lo hace posible.

Palma Mallorca, 1962

Vive y trabaja en Nueva York

 

 

Macias tiene sus raíces en el llamado movimiento “post-pop” en España, presenta una geometría vívidamente colorida y abstracta. Su trabajo temprano puede ser leído como una reformulación o asimilación de lengua existente de la cultura de los “mass media”. Sus obras absorben las piezas formales de un sistema visual identificable, para unir sus tipologías esenciales en una expresión genérica. Pueden ser leídas como una reducción semi-abstracta de las formas de la vida cotidiana.  Varias de las obras de Macias aplican la técnica de la figura y el fondo entrelazados, lo que lleva a la creación de imágenes dobles, a menudo no visibles a primera vista.

 

En los últimos años, Macias ha estado retratando personajes imaginativos en representaciones que aún son muy coloridas, pero que, por el contrario, tienen características grotescas e inquietantes. Parece que se están disolviendo, cayendo a pedazos, pero al mismo tiempo transmiten su repugnancia con una indignación casi humorística; simple e iconográfica, pero también cómico y personal.

 

Macias se interesa por el papel de los artistas en la fijación de las formas de la cultura contemporánea en las obras; atrayendo la atención a la pintura, en su figuración en 2D en sus primeros días y apuntando el espejo hacia el público en sus retratos confrontados.

 Barcelona, 1927 – Saint-Paul-de-Vence, 1984

 

Joan Ponç fue un pintor primordial dentro de la escena de vanguardia durante la posguerra española. Fundador de la revista “Dau Al Set”, junto con Brossa, Cuixart, Arnau Puig, Tàpies y Tharrats, se mantendría fiel a los principios estéticos del grupo a lo largo de su prolongada trayectoria. Tras una breve estancia en París, vivió en Brasil, donde creó el grupo L’Esplai y donde expuso en el Museu de Arte Moderna de São Paulo (1954 y 1956). En 1964 volvió a Cataluña, el mismo año que la Galeria René Metras de Barcelona le organizó una exposición retrospectiva. En 1972 se edita la monografía Universo y magia de Joan Ponç de Mordechai Omer y en 1978 el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris le dedica una importante exposición individual. Su obra ha sido expuesta en importantes museos y centros de arte como Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid; Artium de Vitoria-Gasteiz; Bonner Kunstverein de Bonn; Museo de Arte Carrillo Gil de Mèxic; The National Museum of Art of Romania de Bucarest; Fondation Maeght de Saint-Paul-de-Vence, entre otros. En 2017, la Fundació Catalunya La Pedrera de Barcelona, presenta la exposición Diàbolo, una nueva interpretación antológica de la obra y la figura del pintor, desde los años cuarenta hasta los ochenta.

Barcelona 1954

Vive y trabaja en Barcelona

 

 

 

 

 

Josep María Riera i Aragó puede ser descrito como un poeta visual, un escultor que se encuentra igualmente a gusto en el estudio de pintura o en el taller de grabado. Muy pronto en su desarrollo artístico, estableció una iconografía engañosamente sencilla con resultados sorprendentemente universales e ineludibles. Durante los años 80, Riera i Aragó descubre su interés por el medio marino, los submarinos, los aviones y las máquinas operadas por motores. Este rastro de la máquina, ha sido desde entonces, un hilo claro a través de su obra. Cada máquina que crea, nunca es repetitiva, independientemente del medio, evoca sin patetismo o condescendencia, una visión comprensiva de la humanidad. Las máquinas no solo desdibujan las fronteras tradicionales entre la escultura y la pintura, superponiendo finalmente las dos formas de arte, sino que también difuma el espacio entre las máquinas funcionales con un propósito directo y la vida de los objetos como piezas de arte. El trabajo de Riera i Aragó destaca las máquinas, vistas en su propia disfunción, en lo que se ha creado pero nunca se ha gestionado hacer. Sus zeppelines, aviones, barcos y submarinos deben asumir su incapacidad para navegar o volar.

 

Además de las esculturas de Riera i Aragó hechas en bronce y a veces, en hierro recuperado, su obra también contiene pinturas y obras en papel utilizando la misma iconografía que las esculturas; hélices, motores y máquinas. Especialmente su pintura posterior, casi imita o retrata sus esculturas, creando una narrativa cercana entre los dos. Las piezas de Riera i Aragó son esenciales para la comprensión de algunos de los emblemas más característicos de nuestro tiempo, el mundo de las máquinas y artefactos en general. Sus obras hablan paradójicamente sobre la máquina, de su capacidad de sugestión, de un viaje de ida y vuelta del espacio real al imaginario.

 

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Zaragoza, 1964

Vive y trabaja en Barcelona

 

 

Los dibujos, videos, textos y esculturas de Javier Peñafiel conforman un sistema lingüístico paralelo a la realidad pero ajeno a él.

 

A lo largo de su carrera, Peñafiel ha construido un universo poblado de personajes; de frases que funcionan de forma autónoma, como sentencias que tienen la función de incordiar el apacible y rutinario uso de la lengua por parte del espectador; o videos en donde se combinan diversos elementos en forma de tableaux, compartiendo el espacio pero manteniendo a su vez su identidad separada.

 

Los trabajos de Peñafiel reflejan la necesidad y la dificultad en la comunicación directa. Sus obras indagan en la doble identidad –como obstáculo y como puente– que representa el lenguaje en esa comunicación.

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Santiago de Chile, 1967

Vive y trabaja en Barcelona

 

 

En sus obras Fernando Prats “pinta” o, mejor dicho, recrea la naturaleza; trata de registrar huellas, de hacer visible lo invisible, de dar voz e imagen a lo que estaba ahí pero pasaba desapercibido.

 

Utilizando sismógrafos, calcos, fotografías, vídeos… registra el palpitar de diferentes realidades sobre soportes ahumados, desde el vuelo de aves hasta el surtidor salvaje de un géiser, el carbón profundo de unas minas o las poderosas olas que rompen contra el acantilado. De esta manera, Fernando Prats mantiene una relación poco ortodoxa con la pintura, tanto por la elección de sus instrumentos, como por la intervención del azar.

 

Su trabajo se formaliza en acciones que él mismo registra, y que muestran los procesos creativos intrínsecos a su obra. Las pinturas de Fernando Prats son objetos-tiempo, pues condensan en su forma acabada una historia, la de su creación, cuyos tiempos a menudo nada tienen que ver con los del artista, sino con los ritmos naturales.

 

Laguna veneziana, 1987

Barcelona, 1922-2009

 

 

La obra de Albert Ràfols Casamada, además de la dilatada trayectoria pictórica que lo ha proyectado internacionalmente, incluye otra faceta creadora como poeta literario. Tampoco ha de extrañar que su carácter multidisciplinar se haya sentido atraído por la docencia y la pedagogía en el mundo de las disciplinas plásticas.

 

En su pintura ha desarrollado y mantenido ese frágil equilibrio entre tradición y modernidad: su obra, de raíces clásicas, incorpora a su vez el legado de las vanguardias.

 

A principios de los años setenta abandonó la figuración para trabajar en la pintura de carácter abstracto que lo llevaría, en los años ochenta y noventa, a desarrollar una abstracción más lírica. Este proceso desembocará en lo que llega a ser la etapa más reconocida de su trayectoria artística.

 

Por otro lado, Ràfols Casamada ha tenido un papel fundamental en la renovación de la enseñanza de las artes en España siendo miembro fundador de la Escuela Eina de Barcelona en 1967.

Broken Alice, 2014

Lisboa, 1948

Vive y trabaja en Estoril, Portugal

 

 

Desde principios de los años setenta, Julião Sarmento ha explorado las posibilidades de la pintura, la fotografía, la escultura, la instalación y el vídeo. En sus obras existe un proceso de ocultación sugerente y sitúa al espectador no solamente como observador sino que lo hace partícipe de su narrativa.

 

La mujer es un motivo recurrente en sus obras y parte de ella para elaborar conceptos vinculados a la sexualidad, el deseo o la seducción. Las relaciones que evoca de latente tensión, violencia, obsesión o misterio se obtienen a partir de una meticulosa dinámica entre los agentes que participan en el espacio físico, en el caso de las instalaciones, en la edición, películas y videos. Las obras resultantes desencadenan toda la intriga que se desprende de las imágenes en constante suspense y tensión.

Light on light, 2019

Madrid, 1954

Vive y trabaja en Madrid

 

 

José María Sicilia fue uno de los representantes más significativos de la pintura española de los años ochenta y se identificó con la joven generación de artistas que, a principios de esa década, retomaba la práctica de la pintura desde una perspectiva `matérica´.

 

A partir de 1985, Sicilia inicia una nueva serie de trabajos sobre el tema de las flores, por la cual es especialmente conocido en España. Este nuevo desarrollo temático le llevará a profundizar en una investigación centrada en el análisis de la forma, la construcción del espacio y la estructura de la luz.

 

En la pintura abstracta que el artista ha desarrollado en los últimos años, la utilización de la cera adquiere un papel protagonista por sus posibilidades de diálogo con la luz y la creación de espacios en la superficie pictórica.

Nortesur, 2, 2018-9

Santander, 1954

Vive y trabaja en Nueva York y Saro (Cantabria)

 

 

La pintura de Juan Uslé se basa en su experiencia de la ciudad, en concreto de Nueva York, donde se trasladó a finales de los ochenta. La percepción visual, a la vez líquida – por lo móvil y fluida – y luminosa de sus estructuras y espacios, le influyó notablemente, haciendo emerger una combinación de elementos geométricos y elementos orgánicos en sus composiciones.

 

Juan Uslé trabaja mezclando sus propios colores y aplicándolos mediante dispersión sobre tela, y construye así imágenes abstractas a partir de patrones geométricos, de la luz y del color. En cada una de sus composiciones combina la búsqueda de una organización y una estructura, junto con la aparición de lo inesperado.

 

La pintura de Juan Uslé analiza, más que expresa, el origen de sus propias imágenes basadas en la experiencia urbana. Su práctica se basa en el juego entre antítesis formales, y su obra se define así por una dinámica de opuestos.