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Objects on the New Landscape Demanding of the Eye (part 3)

Nos complace presentar la cuarta exposición de Julião Sarmento en la Galeria Joan Prats, titulada Objects on the New Landscape Demanding of the Eye (part 3), en la que mostraremos su obra reciente, con instalación, escultura y pintura.

 

El título de la exposición recuerda el de la primera muestra realizada en la Ferus Gallery de Los Angeles, en 1957, que incluía pinturas de diversos artistas y en la que participó el pionero de la instalación y el ensamblaje Edward Kienholz.

 

En la exposición, la instalación Crash Dummy, 2016, y la escultura Broken Alice, 2014, conviven con una serie de pinturas que muestran formas triangulares, delicadamente dibujadas, que se basan en los principios fundamentales de la geometría fractal, y con otras obras inspiradas en la Pequeña bailarina de catorce años de Degas. Esta diversidad de soportes y técnicas presentes en la exposición es característica de la práctica artística de Julião Sarmento y, en esta ocasión, destaca por la combinación de materiales que se podrían definir como pobres con materiales sujetos a procesos tecnológicos avanzados.

 

Julião Sarmento produce una obra que adopta múltiples formas a partir de dibujos, pinturas, esculturas, performances y vídeos que hablan de los artificios de la seducción y de los mecanismos del deseo. Desde sus inicios, a mitad de los años setenta, la obra de Julião Sarmento se ha caracterizado por su carácter archivístico. Así, en sus obras, pueden aparecer siluetas femeninas, planos arquitectónicos, fragmentos literarios y objetos.

 

A menudo, estas iconografías cifradas nos presentan explícitamente signos que remiten a la fuente de su imaginario y de su significado. Esta oscilación permanente entre apariencia y veracidad, ficción y documento, invención y hecho en la que nos coloca Sarmento no es en absoluto un juego gratuito. Los montajes realizados por el artista entran en esta dialéctica de la interpretación de la superficie, donde algunos elementos son perfectamente identificables, incluso banales o anodinos, y de la interpretación profunda, que nos obliga a encontrar correspondencias, buscar pasajes y relaciones, sin darnos cuenta de que el simple hecho de investigar es el sentido que tenemos que descubrir en la obra.

Paris Photo 2017

Galeria Joan Prats presenta, en Paris Photo 2017, obras de Hannah Collins (Londres, 1956) y de Antoni Muntadas (Barcelona, 1942).

 

El método utilizado por Collins en The interior and the exterior, Noah Purifoy, 2015, rinde homenaje a Walker Evans, a través de la documentación fotográfica de las esculturas del artista afroamericano Purifoy (1917-2004). Las fotografías vienen acompañadas de grabaciones de entrevistas.

 

Muntadas, investiga sobre los lugares de poder con Architektur / Räume / Gesten II, 2017. En estos 10 trípticos, Muntadas reúne imágenes de archivo, poniendo en relación lugares de poder con gestos de decisión. El artista resalta así la forma en que los elementos arquitectónicos cristalizan los gestos y las decisiones de poder.

 

PARIS PHOTO Stand D15.
Grand Palais. 09-12 NOV 2017

kopf-alicia-godafoss6

Alicia Kopf | Cabello/Carceller

Lola Lasurt | Perejaume

Teresa Solar Abboud | Fernando Prats

 

Exposición: 6-22 de septiembre, ma-vi 11-14h y 16-20h

 

Con motivo de la sexta edición de Artnou, Galeria Joan Prats presenta Confluències, una exposición que reúne obras de las artistas Alicia Kopf, Lola Lasurt y Teresa Solar Abboud, que establecen un diálogo con obras de otros artistas de la galería escogidos por ellas: Cabello/Carceller, Perejaume y Fernando Prats. Surge así una dinámica basada en el intercambio de miradas entre artistas de diferentes generaciones, que da lugar a conexiones y nuevas lecturas, a veces directas, otras veces inesperadas.

 

Alicia Kopf presenta la serie fotográfica Waterfall chasers (2015), que alude simbólicamente al deshielo como momento de descontrol de las emociones, a partir de representaciones de cascadas. La idea de la fluidez del agua vincula estas obras a una serie de dibujos de Cabello/Carceller titulados Autorretrato como fuente y Fuente (2005).

 

La obra de Lola Lasurt Preparation for Wit Boven Zwar (2016), formada por óleos sobre tela y disfraces, propone una reconstitución del Carnaval de Aalst de 1946 a partir de una película 16mm de la época. Con un acercamiento similar, Perejaume, en la serie de dibujos Ball de muntanyes (2007), asocia los bailes folclóricos a las montañas, usando, como es común en su práctica, referencias a la cultura catalana que remiten a preocupaciones universales.

 

Teresa Solar Abboud, con Doble Mordido (2013), indaga sobre las herramientas y procesos fotográficos que intervinieron en los experimentos de Harold Edgerton, cuestionando conceptos como la protección, la ocultación o la sobreexposición. De la misma manera, Fernando Prats, en Sismograma Chuquicamata (2008), usa técnicas parafotográficas, como el ahumado del papel, con el fin de fijar momentos o huellas de una acción en un paisaje.

 

Vista de exposición

El artista propone un itinerario en el que el diálogo que se produce entre las obras y el espectador deviene fundamental. Un diálogo que, muchas veces, se aleja de las palabras para dejar paso a la admiración, la contemplación y el interés en comprender la atmósfera sutil, silenciosa y onírica que rodea su universo. La autorepresentación toma una nueva importancia a partir de los materiales y también a través de los títulos de las obras, como Autoretrat (Autorretrato) y Autoretrat al taller (Autorretrato en el taller).

 

La práctica artística de Jordi Alcaraz trasciende las categorías tradicionales de pintura, escultura y dibujo para acercarse al ensamblaje y a la instalación, reflexionando sobre la noción de volumen, el lenguaje como idea y el paso del tiempo. Según J. F. Yvars, “las obras de arte son organismos hechos de materia viva, sometida a la alquimia de los elementos y técnicas expresivas que impone su verosimilitud con el tiempo. Respiran, gimen, suenan, se cuartean y reajustan en el acorde necesario que trazará la sinfonía inacabada de su actividad plástica”. La combinación de materiales tan diversos como los espejos, los libros o el metacrilato hace que los elementos interactúen aprendiendo como respirar, gemir o sonar conjuntamente.

 

El texto Plástica, que Joaquim Sala-Sanahuja dedica a Jordi Alcaraz, fija su atención en el plástico, en el metacrilato más concretamente, y concluye de la siguiente manera: “Desde hace tiempo el cristal del plástico parece mostrar una cualidad que todavía no tiene nombre. Esta cualidad, entre acuosa y aérea, aunque de esencia retórica, alguien nos la ha descrito entre dientes como una cosa secreta que no conviene para nada divulgar porque todavía no se conocen los límites. El experto la anuncia como una materia fulgente pero a la vez extremadamente untuosa. Sirve para todo. Es el sustituto de todas las demás materias. El hecho de brillar no es un demérito. Y lo sustituye todo”.

Vistas de exposición Galeria Joan Prats

 

A través de esculturas cerámicas, vídeos y fotografías, la artista traza una narración discontinua que, partiendo de su propio cuerpo, se vincula con la exploración espacial. Precisamente, las obras de la exposición giran en torno a la relación del cuerpo de la artista con sus materiales de trabajo, esencialmente la cerámica. A través del vínculo performativo y de doble sentido que se establece entre sujeto y material, entre estructura y masa, Teresa Solar reflexiona acerca de conceptos como el control, la resistencia, cierto equilibrio definitivamente precario del sentido y el accidente.

 

El título de la exposición, Ground Control, tiene un doble significado. Por una parte, es una alusión directa al material, la tierra o arcilla, y la presión que se ejerce sobre ella al trabajarla en el torno. El cuerpo de la artista adopta una posición de resistencia para controlar el material, que es plástico y dinámico, este esfuerzo hace que el cuerpo funcione como una estructura estática,  como objeto, como materia. A través del título, esta experiencia mínima de comunicación y equilibrio conflictivo entre sujeto y materia aumenta de escala, vinculándose con los viajes espaciales: “Ground Control” es el centro de operaciones desde el que se monitoriza el desarrollo del vuelo de una nave espacial. Sirviendo los dos al propósito de una expedición exitosa, uno no puede existir sin la otra y viceversa, son parte de un mismo mecanismo, un solo sujeto dividido en dos cuerpos.

 

La idea de equilibrio tenso entre uno mismo y el mundo se encuentra presente en los vídeos de la exposición. En Being a person you didn’t know you were, vemos una marioneta que adopta el papel de adulto desdoblado, de una entidad desconocida que nace en nosotros mismos y que nos mira desde el exterior, que nos coloca como extranjeros en nuestro propio cuerpo. Siguiendo la idea de sujeto desdoblado, en el vídeo Ground Control, la artista se transforma en la pella de barro que gira sobre el torno. El cuerpo girando es acompañado por narraciones fragmentadas que relacionan el accidente del transbordador espacial Columbia estallando en pedazos debido a un fallo en su escudo protector, con las lesiones personales sufridas por la propia artista.

 

Esta doble relación está presente también en las esculturas de la serie Crushed by pressure. La presión de las barras metálicas y las cuerdas repite el proceso de creación de las cerámicas, recordando a los amasijos de un accidente, en el que la cerámica se convierte en el cuerpo del sujeto, controlado y estabilizado a través de las estructuras que lo deforman. La cerámica permite enfatizar el contraste entre el primitivismo de un material y una técnica milenaria, con la sofisticación tecnológica de las pieles cerámicas que recubren las naves espaciales.

 

En las piezas Pie de foto: Masa y Chamber, Breath, la artista graba en el torno de alfarero lenguaje de signos sobre las pellas de barro blanco, creando palabras que luego son compactadas y deformadas por su propio peso, formando un lenguaje que existe en el espacio físico. En Pie de foto: Masa, las columnas cerámicas sostienen la fotografía de un hueso mientras que las propias estrías grabadas significan “masa”; el cuerpo desaparecido es completado a través del texto que lo soporta.

 

 

Teresa Solar Abboud (Madrid, 1985) vive y trabaja en Madrid. Ha sido residente y profesora visitante en la Staatliche Akademie der Bildenden Künste de Stuttgart (2016), quedó finalista del programa para mentores Fundación Rolex (2016), recibió la beca de producción de la Fundación Botín (2014), la del CAM (2011) y el premio Generaciones (2012). Ha expuesto individualmente en La Panera Lleida (2016), Matadero Madrid (2014) y CA2M Móstoles (2012). Recientemente ha sido seleccionada finalista para el Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente durante ARCOmadrid 2017. Próximamente expondrá en la Haus der Kunst y en la Kunstverein München, de Munich.

Alfons Borrell

Nos complace anunciar la nueva exposición de Alfons Borrell en la Galería Joan Prats, el próximo jueves 15 de diciembre.

 

Tras la exposición que le dedicó el pasado 2015 la Fundació Miró, que recogía sesenta años de práctica artística, presentamos la obra más reciente de este creador singular, que concibe la pintura como un espacio de relación con el mundo y, a la vez, como un impulso, una emoción y que se ha mantenido alejado de las modas y las corrientes preponderantes a lo largo de su trayectoria.

 

Su obra se caracteriza por la importancia del color y se debate entre la sutilidad y la intensidad, entre la apertura hacia la naturaleza y el recogimiento introspectivo. Vinculado desde 1955 al lenguaje de la abstracción, ha sido influenciado en diferentes momentos de su vida por Anglada Camarasa y Brossa, dos artistas que, más allá de una estética, le aportaron una actitud vital y ética delante del arte. El trabajo de Borrell ha sido y es actualmente intenso y constante, moviéndose siempre en unos parámetros que va repitiendo con rigor y dedicación.

 

El color en la obra de Alfons Borrell es un agente invasor que se mueve y fluctúa, el artista lo define como una extensión de la persona, que te mimetiza con el entorno, “si caminas por un bosque lleno de abetos te vuelves verde, si pudieras sumergirte en el mar saldrías de color azul…” Afirma “me gustaría ser pintura”. Se trata de una visión propia del color y la pintura, ligada al concepto, al pensamiento, y también a la vivencia. Borrell utiliza solo cinco pigmentos extraídos de la tierra, verde, azul, naranja, ocre y gris; mientras que el blanco, de la superficie de la tela, emerge como una aparición de la luz.

 

A este trabajo del color, que ha utilizado reiteradamente por sus connotaciones simbólicas, se le suma la percepción de presencias y ausencias a partir de una particular experiencia de límites. En sus pinturas, líneas verticales recorren la superficie designando simbólicamente una presencia, líneas horizontales remiten al horizonte, y la imposibilidad de contener la materia de color, que, en ocasiones, desborda los márgenes marcados, nos muestra la experiencia de lo ilimitado.

 

La obra de Borrell pide una contemplación activa por parte del espectador, que establece una relación de tensión con las obras. Su experimentación no depende de códigos de interpretación o conocimientos previos sino que su pintura parece dirigirse directamente al observador, interpelándolo, pero dejando siempre un espacio de libertad como posibilidad para habitar su lenguaje.

 

Alfons Borrell (Barcelona, 1931) vive y trabaja en Sabadell. Tras una primera etapa de formación en la pintura figurativa, se inició en la abstracción en 1955, con obras próximas al informalismo. Alejado de la academia, formó parte del Grup Gallot, grupo iconoclasta y revolucionario vinculado a la pintura gestual. Esta experiencia radical le permitió encontrar su propio camino, de sobriedad y silencio, a lo largo de los 60. A partir de 1976, empezó a titular sus obras con la fecha exacta de su finalización, a modo de diario, el mismo año que participó en la colectiva Pintura 1, en la recientemente inaugurada Fundació Joan Miró de Barcelona, donde volvería a exponer en solitario dos años más tarde y, en 2015, con una gran retrospectiva. Entre las exposiciones en los últimos años, destaca la realizada en 2006 en el Centre Cultural Santa Tecla, L’Hospitalet de Llobregat, que itineró al Museu de Sabadell, la antológica de obra sobre papel realizada en 2011 en la Fundació Palau de Caldes d’Estrac y la realizada el mismo año en la Fundació Vila Casas. Ha participado en exposiciones colectivas en el MNAC, el Centre Cultural Tecla Sala, el MACBA, el CCCB y el Centre d’Art Santa Mònica, Barcelona, el Museo Rufino Tamayo, México DF, el Flanders Contemporary Art, Minneapolis, y el Museum of Contemporary Art, Filadelfia. En 2014 recibió el premio GAC, un galardón honorífico en reconocimiento a su larga trayectoria.